Cultivo de la caña

El carbón en los ingenios de Torrox

Entre las pocas fábricas de azúcar que existen todavía hay que nombrar dos en plena actividad, cuyo producto no es muy inferior al azúcar de las Antillas. También ha instalado recientemente una refinería en la que ha salido un ron de calidad comparable al mejor de Jamaica.

Alimenta sus calderas un carbón de piedra traído de Inglaterra y a veces de las costas españolas del Mediterráneo se explota desde hace algún tiempo ese carbón.

Barón de Bourgoing,

Viaje por España 1777-1795

Ingenio azucarero y plantaciones de caña y de mandioca en Pernambuco, Brasil.

Utilización de caballerías en la explotación de la caña

La caña de azúcar registra una mayor acumulación de azúcar cuando se dan las siguientes condiciones: clima seco, suelo con poca humedad, bastantes horas de luz solar, noches frescas, amplia variación diurna y poquísima lluvia dentro del periodo de maduración. Desde el punto de vista edáfico resaltan las propiedades relacionadas con la capacidad de almacenamiento de agua por el suelo (densidad aparente, velocidad de infiltración, porosidad, textura de la tierra), susceptibilidad a la erosión hídrica o eólica; ambiente químico del suelo: sales solubles, grado de acidez y de alcalinidad, entre otros. Respecto al clima, destacan la distribución, intensidad y frecuencia de la lluvia, el registro de temperaturas extremas y los vientos.

Las variables que influyen sobre la calidad y rendimiento del cultivo pueden modificarse hasta cierto punto teniendo en cuenta las condiciones específicas para el lugar concreto. Entre ellas destacan el uso de variedades mejoradas, el método del manejo del agua ya sea de riego o para conservar la humedad del suelo en secano, el control fitosanitario de las plagas, enfermedades y de las malezas del terreno, los periodos de labranza, el uso de insumos tanto químicos como orgánicos, la fertilización de la tierra, entre otros.

Patio de cañas de Torre del Mar. Foto cedida por Juan Benítez

Ciclo del cultivo de la caña de azúcar

Desde principios del siglo XIX se promueve en nuestras  costas la transformación de tierras de regadío, por el sistema de colonos, para cultivar caña de azúcar, llegando a haber hacia 1920-1930 hasta 12.000 hectáreas de caña entre Jimena de la Frontera (Cádiz) y Adra (Almería), con muchos ingenios y fábricas azucareras en pleno funcionamiento.

1. Preparación del arado

2. Siembra de la caña

3. Limpieza del terreno

4. Fertilización y riego

5. Control de plagas

6. Control de malezas

7. Fumigación

8. Quema de la caña

9. Zafra o monda

10. Traslado a la fábrica

Primeras labores

Una vez preparado el terreno, de las cañas ya cortadas se utilizan los canutos superiores para las nuevas plantaciones. El control de malezas y plagas se hace necesario desde los primeros meses del florecimiento de la caña. Al ser una planta necesitada de gran cantidad de agua se hace necesario el riego a lo largo de todo su ciclo de vida.

Cuidados para la cosecha

La cosecha se hace cortándose de un golpe mediante cuchillos, machetes o pequeñas hachas con mango de madera lo más cerca posible del rizoma, pues los canutos inferiores contienen mayor cantidad de azúcar. Se separan las hojas y se forman haces de 20-25 cañas que son conducidas hasta la fábrica.

Poco tiempo para la extracción

Las cañas fermentan a las pocas horas de haber sido cortadas, de ahí que, para obtener un zumo de excelente calidad, se ha de proceder a la extracción del mismo, instantes después de efectuada la cosecha, puesto que a medida que transcurre el tiempo desde el corte de la misma, se pierde calidad en el producto resultante. Se hace por tanto conveniente no dilatar el transporte desde la vega hasta la fábrica azucarera. Una vez en el recinto fabril, la caña se someterá a distintos procesos mecánicos con el objetivo de conseguir un azúcar de excelente calidad.

Hachuela para la corta de la caña

Suelo adecuado para el cultivo

El suelo donde se ha de cultivar la caña de azúcar ha de ser un suelo bien drenado, profundo, franco, con una densidad aparente de 1,1 a 1,2 g/cm y una porosidad total superior al 50%.

La caña tolera altas tasas de acidez y alcalinidad de suelo. Su ph puede oscilar entre 5,0 y 8,5.

Azucarera de Torre del Mar

Condiciones climáticas óptimas para su cultivo

Lluvia: Las lluvias deben ser constantes a lo largo de todo el periodo de crecimiento de la planta. De manera más intensa se deben registrar en los meses de crecimiento vegetativo.

Humedad. La humedad durante la época de crecimiento debe ser muy alta, en torno al 80-85%. En la etapa de maduración es suficiente una humedad del 40 al 45%.

Temperatura. Es necesario que se registren temperaturas entre 25ºC y 32ºC. Por debajo de 0ºC se registra congelación de la planta.

Luz solar. Es necesario que la planta reciba entre 18 – 36 MJ/metros cuadrados para poder desarrollar altas tasas de fotosíntesis, lo que redundará en una mayor cantidad de sacarosa.

Azucarera de Torre del Mar

Foto José Martínez Oppelt

El transporte a la fábrica

Tradicionalmente mediante reatas de mulas y burros, con carretas de bueyes, o más recientemente, con transporte mecánico, se acerca la caña mondada y cortada convenientemente hacia la plaza de cañas de la fábrica.

Previamente se pesa en la báscula y cogiendo al azar unos canutos de la misma, se somete a distintos análisis en laboratorio, para averiguar el nivel de sacarosa de la partida.

De la plaza de cañas pasará directamente al llamado tren de cañas en donde se inicia su transformación de materia prima, hasta obtener azúcar para consumo humano.