chimeneas del azúcar

La aparición de la máquina de vapor trajo consigo la construcción y desarrollo de un nuevo edificio que hoy tiene valor patrimonial: la chimenea de ladrillo.

Su función viene dada por necesidades higienistas y está motivada por las denuncias de los vecinos, malos olores y producción de humos y gases que pueden perjudicar a los seres vivos.

Además la chimenea afecta a cuestiones económicas.

El aumento de su altura favorece el tiro de la misma y beneficia la combustión, haciendo menor la cantidad necesaria de combustible para generar el vapor.

Corona de la chimenea de la fábrica San Rafael, Torrox

Las chimeneas industriales construidas en España en los siglos XIX y XX se realizan siguiendo los modelos ingleses, franceses o alemanes debido a la necesidad de participación de ingenieros de esos países. Las primeras chimeneas de sección cuadrada aparecen adosadas a edificaciones para ir evolucionando después y quedar aisladas y con mayor porte, mejorando su oposición al viento y construyéndose en forma de torres de mayor altura y de secciones circular y octogonal.

Se utiliza como material básico el ladrillo cocido que es un buen aislante térmico. La sección disminuye de la base a la cúspide. Provoca una depresión o tiro entre la entrada y la salida para establecer una corriente de aire, contribuyendo este tiro a la combustión. La construcción de las chimeneas obedece a la utilización del vapor en las fábricas.

Las chimeneas constan de tres partes diferentes: base o pedestal; caña, fuste o tubo, y coronamiento, corona, capitel o remate.

Fábrica azucarera y alcoholera San Joaquín, Maro

En las ruinas de la fábrica San Joaquín destaca su chimenea cilíndrica decorada con dos espirales de ladrillos entrelazados. Hay también restos de naves industriales, destilería, alberca elíptica y demás dependencias fabriles.

También incluía casa de administración, habitaciones para los propietarios con jardín y 10 casas para operarios y maestro de fábrica en torno a una gran plaza de cañas. Todo el conjunto está rodeado de una cerca de albañilería.

Fábrica azucarera y alcoholera San Joaquín, Maro. Juan Antonio Isla

Fábrica San José de Nerja

La chimenea cilíndrica de San José es el símbolo de la época industrial de Nerja. Fue construida por una sociedad de industriales de la zona en 1864. Tres años después la compró Martín Larios y se convirtió en el motor de la economía de Nerja. Se rehabilitó en 1985 para convertirse en instituto, derribando parte de la fábrica. Se conserva, además de la chimenea, la sala de melaza, convertida en salón de actos, y el almacén de azúcar convertido en gimnasio. La Casa Arce alberga los servicios administrativos y también se conservan algunos muros de los antiguos secaderos que forman parte de los talleres.

Fábrica San José, Nerja

Fábrica Nuestra Señora del Carmen de Frigiliana

Conserva tres chimeneas. Las dos más grandes son de sección poligonal y pertenecen a la renovación que se hizo de la fábrica en los años 1954-1955. La otra, de forma rectangular por la parte baja es mucho más antigua y pertenece al ingenio anterior. Posiblemente estaba conectada con los hornos situados en la parte occidental del edificio, donde se situó también una pequeña máquina de vapor que tenía la instalación en 1858. El edificio actual se remonta al siglo XVIII en que el conde de Aguilar y Frigiliana construyó este ingenio en lugar del antiguo trapiche.

Chimenea más antigua de la fábrica de Frigiliana

Chimeneas poligonales (años 1954-1955) de la fábrica de Frigiliana

Maquinilla de los Rojas

La pequeña chimenea circular construida en ladrillo de la maquinilla de los Rojas debió suponer un momento de modernización de este pequeño ingenio o maquinilla que había funcionado hasta entonces con rueda hidráulica para producir miel de caña.

Existía desde principios del siglo XX, fundada como trapiche por José Rojas Sánchez y se halla en el camino de la Maquinilla, en las cercanías de la Molineta.

Hoy sus restos se incluyen en un edificio residencial moderno y es posible distinguir, aparte de la chimenea, un canal de agua y otros restos de la instalación fabril.

Maquinilla de los Rojas. Chimenea, Frigiliana

Fábrica San Rafael de Torrox

Conserva una caprichosa chimenea en forma de columna toscana que sostiene una placa de piedra que nos recuerda la rehabilitación hecha en 1850. En 1854 se vendió a los Larios que la convirtieron a partir de 1862 en una moderna fábrica industrial de azúcar.

Los edificios conservados constituyen el mejor ejemplo para el estudio de la industria azucarera en sus fases preindustrial e industrial. Se conservan dos grandes edificios: uno de ellos, a donde llegaba el acueducto, es de una fase anterior y conserva el lugar de las ruedas hidráulicas. La otra parte es un magnífico edificio industrial similar a otros de la zona.

Chimenea de la fábrica San Rafael de Torrox

Trapiche de Carvajal

En la aldea de los López del pago de Cabrillas se conserva una pequeña chimenea de sección cuadrada que arranca en forma de tronco de pirámide. Debió de construirse en la etapa de modernización del trapiche de Carvajal a finales del siglo XIX.

En un documento de 1902 se dice que la finca contiene un almacén que fue fábrica de mieles y se conoce como el ingenio Nuevo. Tiene otro almacén que fue antes trapiche al que se llama ingenio Viejo. Tiene otro local denominado “pillera” que se utilizó para la elaboración de mieles.

Restos del trapiche de Carvajal con la chimenea

San Isidro en el Trapiche

La chimenea de este complejo industrial es el símbolo de esta aldea activa, cuya fábrica surgió como ingenio azucarero y después se dedicó a los distintos sectores alimenticios de la comarca.

La chimenea tiene tres partes definidas: las dos de arriba, de forma de prisma y la de debajo de tronco de pirámide.

En el último tercio del siglo XIX el antiguo ingenio pasó a propiedad de Juan Ramos Ramos, que introdujo las nuevas tecnologías con calderas y máquinas de vapor, diversificando su producción entre los sectores del azúcar, la harina y el aceite. En la fábrica hay muros que pudieran pertenecer al antiguo trapiche del siglo XVIII.

Chimenea del ingenio San Isidro en El Trapiche de Vélez

Nuestra Señora del Carmen de Torre del Mar

Símbolo de la Revolución Industrial de nuestra tierra, mantiene en pie sus tres chimeneas: de la propia fábrica azucarera de sección octogonal, la de la alcoholera y la de la calera, las dos de sección cilíndrica. Construidas en ladrillo, la primera de ellas es de una altura impresionante y se muestra como lo más destacado de este paisaje industrial de la hoy población turística de Torre del Mar.

Además de las tres chimeneas, conserva dos edificios importantes (la casa del ingeniero y la cocina del azúcar) y algunos elementos tecnológicos significativos.

Corona de la chimenea de la fábrica de Torre del Mar. Foto Arte Dron

Vista de las tres chimeneas de la fábrica de Torre del Mar y el edificio de la cocina. Foto Arte Dron

Azucarera antequerana

Desde su fundación en 1890, la Azucarera fue la mayor empresa antequerana con casi 400 empleados en sus buenos tiempos.

Además, se fue renovando en distintas épocas en sus edificios y tecnología. En la década de 1930 se hicieron obras y en su chimenea se colocó una placa que dice: “Se reparó la corona, pararrayos y revoco de esta chimenea en 1935”. Una vez cerrada la fábrica en 1983, su chimenea aún sirve, en medio del Polígono Industrial, como símbolo que une el pasado con el presente y recuerda las etapas de la industrialización de esta ciudad.

Vista parcial de la Azucarera de Antequera con la chimenea

San Rafael de Benamargosa

El edificio, conocido también como fábrica de los Martínez o la Vapora, está acompañado de una hermosa chimenea, culminada por una bella corona. Se construyó la fábrica San Rafael en 1900 junto a la barriada del Salto del Negro para producir mieles, aprovechando una acequia que venía del molino de cañas y harina San José, situado aguas arriba. En 1915 dejó la fábrica San Rafael de moler caña, dedicándose a la fabricación de harina.

Hace unos años estuvo en ruina total y afeada por una construcción anexa. Actualmente se encuentra en restauración.

Chimenea de la fábrica de Benamargosa, con la fábrica en segundo plano

Fábrica del Tarajal

La chimenea es de planta circular y fuste cilíndrico. La sección disminuye con la altura y está realizada íntegramente con bloques de hormigón refractario. Entre los bloques se aprecia la llaga con mortero de cemento que los une. A dos tercios de su altura cuenta con una plataforma circular metálica, y otra cerca de su corona, que no cuenta con ningún tipo de remate que la adorne.

Se aprecia en el tercio superior de su fuste una inscripción con caracteres de gran tamaño y color blanco, en disposición vertical con el texto AMET 1931 alusivo a la empresa y al año de construcción.

Corona de la chimenea del Tarajal. Foto Arte Dron

Chimenea del Tarajal. Foto Juan Antonio Isla