Antequera

Francisco Romero Robledo era en la década de 1890 el primer gran contribuyente de la ciudad, fundado su capital en extensas propiedades agrarias. Además amplió la dedicación industrial de sus antepasados al mantener la antigua fábrica de bayetas del Henchidero y contar a partir de entonces con la fábrica remolachera de Azucarera Antequerana, de la que era socio principal.

 

Manuel Morales Muñoz, “El papel de las élites en la industrialización andaluza”, 1999

ANTEQUERA, AZÚCAR DE REMOLACHA

El mercado azucarero mundial cambió por el desarrollo creciente de la producción de azúcar de remolacha en Europa en las primeras décadas del siglo XIX. Sin embargo, esta nueva planta no llegó a utilizarse en España hasta 1882. A partir de ese año en que se pusieron en marcha las primeras fábricas remolacheras en Alcolea (Córdoba) y Granada, se extendió de una forma muy rápida en primer lugar por la vega de Granada y después por el resto del país.

En 1890, solo ocho años después de la puesta en marcha de las primeras industrias remolacheras en España, se constituyó en Antequera la Sociedad Azucarera Antequerana, que meses más tarde fundó el ingenio San José.

Eran momentos en que la fabricación del azúcar y el cultivo de la remolacha resultaban muy productivos debido a la política proteccionista del gobierno en el comercio de este producto, que motivó la puesta en marcha de muchas fábricas remolacheras. Con la quiebra colonial de 1898 aumentó todavía más la protección de la industria española y siguieron poniéndose en funcionamiento nuevas azucareras.

La vega Antequerana

Antequera durante la mayor parte de su Historia ha sido una agro-ciudad vinculada a la riqueza de su vega y las posibilidades de regadío de la misma por el agua que aportan sus ríos: Genil, Guadalhorce, el de la Villa y otros arroyos. Durante mucho tiempo fue una zona cerealística muy importante y a finales del siglo XIX se sumó a la renovación agro-industrial con el olivar y el gran negocio que supuso el cultivo de la remolacha y la fabricación de azúcar.

Ingenio San José, primera mitad del siglo XX.
Archivo Histórico Municipal de Antequera

Fábrica San José de Antequera

En 1890 se creó la Sociedad Azucarera Antequerana, que se dedicó a la fabricación de azúcar de remolacha, siendo la única empresa malagueña del sector, aunque a partir de la década de 1930 trabajan la caña y la remolacha las fábricas del Tarajal y la Hispania de Málaga. Su socio mayoritario fue el político antequerano Francisco Romero Robledo.

Plano del Ingenio

En el plano aparece la distribución del edificio de la fábrica rodeado de vías de comunicación (carreteras y ferrocarril) con dos básculas, una para carros y otra para la vía férrea. Está compuesta por varios edificios: el principal que contiene las grandes naves de la fábrica y otros secundarios: dirección, casas de obreros, calera, destilería, almacenes, depósitos de agua y albercas, lavadora de remolacha, etc.

 

Archivo Histórico Municipal de Antequera

Archivo Histórico Municipal de Antequera

Tacha

La tecnología de la fábrica se encargó a la prestigiosa Casa Fives-Lille de Francia y hasta 1914 no se hizo una renovación con material alemán. Después se utilizó tecnología fabricada en España. En 1923 se adquirieron a la Casa Babcock y Wilcox de Bilbao cuatro calderas de vapor y una gran tacha a Maquinaria y Fundiciones del Ebro de Zaragoza.

 

 

Polígono industrial y Fábrica de azúcar

En 1971 se creó el Polígono Industrial de Antequera por la Diputación Provincial. Hasta el año 2000 no necesitó una ampliación con el Polígono de la Azucarera que ha hecho una integración bastante buena del edificio industrial de la fábrica de azúcar, incluyendo sus naves de rojo ladrillo ocupadas hoy por diferentes empresas. La chimenea sirve como símbolo de un paisaje industrial que une el pasado con el presente y recuerda las diferentes etapas de la Revolución Industrial en esta ciudad que nunca perdió su carácter fabril.

Máquina de vapor

Máquina de vapor construida por Beltrán de Lis en Antequera. Esta empresa, constituida en 1885 en el antiguo convento de Capuchinos, construyó maquinaria de calidad para las fábricas de azúcar de la zona. Se especializó en el suministro de bombas, centrífugas y máquinas de vapor.

Catálogo de Beltrán de Lis, 1890

PANORÁMICA DE LA ZONA INDUSTRIAL DE ANTEQUERA

A finales del siglo XIX, con los años de la política proteccionista del gobierno en el comercio del azúcar, se produjo el boom de la puesta en marcha de las fábricas remolacheras y llegó el nacimiento del ingenio San José en Antequera, a la vez que otras empresas malagueñas como la de San Pedro de Alcántara adaptaron su tecnología para la remolacha.

En estos momentos tan positivos para el negocio, el cultivo de la remolacha en la vega de Antequera resultaba más favorable por el bajo coste de la mano de obra. Romero Robledo estaba en el lugar y momento precisos para apostar por un proyecto tan ventajoso como la constitución de la Sociedad Azucarera Antequerana que iba a levantar en poco tiempo el ingenio en la finca de su propiedad llamada el Casarón de Casablanca.

Después vinieron tiempos mejores y peores para el negocio azucarero hasta que en 1983 la fábrica de Antequera dejó de funcionar. Hoy la chimenea de San José sirve de vigía entre elementos culturales ancestrales como los Dólmenes o la Peña de los Enamorados.

Foto Arte Dron

Antequera

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